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La evolución del IASC al IASB

Antecedentes

Con el nacimiento de la empresa multinacional en la década de 1960 y la consiguiente necesidad de comparar estados financieros de diferentes partes del mundo, Sir Henry Benson, presidente del Instituto de Contables Públicos de Inglaterra y Gales (ICAEW), se dio cuenta de que era necesario emprender un esfuerzo para armonizar las prácticas contables utilizadas por las empresas privadas, muy diferentes entre países hasta ese momento.

El primer paso, previo a la creación del IASC o International Accounting Standards Committee, fue la creación del Grupo Internacional de Estudios Contables (GIEC) o Accountant International Study Group (AISG) en 1966, creado para recopilar información sobre la práctica contable en tres países: Canadá, Estados Unidos y Reino Unido, además de hacer comparaciones útiles y señalar vías deseables de mejora. En total, AISG publicó 20 estudios hasta 1977, cuando fue disuelto y algunos de ellos fueron utilizados por el IASC en sus primeras normas.

Del AISG al IASC

Los estudios realizados por el GIEC o AISG eran meras recomendaciones sin carácter vinculante por lo que el siguiente paso lógico fue formar un organismo con mayor autoridad para dar forma a las mejores prácticas contables en todo el mundo.

En 1972, mientras se celebraba el 10º Congreso Mundial de Contabilidad en Sydney (Australia), Sir Henry Benson propuso crear un comité de estudios en normas contables encargado de desarrollar normas contables internacionales y unificar así los criterios bajo los cuales se registrarían, valuarían y reportarían las transacciones llevadas a cabo por empresas del sector privado a nivel mundial.

Su idea se materializó el 29 de junio de 1973 cuando comenzó a operar en Londres el International Accounting Standards Committee (IASC) o Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (CoNIC) con Henry Benson, creador e impulsor, como primer presidente del Comité. El objetivo del IASC era emitir normas básicas, llamadas Normas Internacionales de Contabilidad (NIC), que se esperaba llevarían a la armonización de las normas de contabilidad en todo el mundo.

El IASC hasta 1987

En este primer momento fueron nueve los países invitados a formar parte del IASC: Australia, Canadá, Francia, Alemania, Japón, México, Holanda, Reino Unido e Irlanda (contando como un solo país) y los Estados Unidos.

La primera norma del IASC sobre revelación de políticas contables apareció en enero de 1975 y fue recibida con bombos y platillos en todo el mundo. Entre 1975 y 1987, el IASC publicó 25 normas más. Inicialmente, las normas de contabilidad emitidas fueron tomadas más en serio en los países en desarrollo que en los desarrollados.

En esta época fue básico el papel que desarrolló la IOSCO y la SEC para entender la evolución del IASC. La IOSCO nació como una confederación de reguladores del mercado de valores fundada en 1983, en Montreal. Fue más bien desconocida hasta 1987, cuando la Securities and Exchange Commission (SEC), organismo que regula y supervisa la bolsa de valores y el mercado de opciones de EEUU, y la Comission des Operations de Bourse (COB) de Francia, regulador de sus bolsas de valores, se hicieron miembros activos y, por lo tanto, aumentaron la importancia del organismo a los ojos de los reguladores en el mundo.

En 1987, cuando los directivos del IASC se estaban impacientando por el poco impacto de la normativa en los países desarrollados, la IOSCO se acercó al IASC con una tentadora propuesta: si la junta hacía mejoras significativas en sus normas, la IOSCO consideraría aprobarlas para que las usaran sus miembros reguladores. Los directivos del IASC se aventuraron a esperar que, un día, una aprobación de sus normas por parte de la IOSCO pudiera hacer que la SEC retirara su requerimiento de conciliación con los principios de contabilidad generalmente aceptados de EE.UU. (US GAAP) para los emisores extranjeros que usaran NIC y buscaran cotizar en la bolsa de valores de Estados Unidos.

El IASC desde 1987 hasta 2001

Atendiendo a la petición de IOSCO de mejorar significativamente las normas, el IASC nombró, en un primer momento, un comité directivo sobre “Comparabilidad”, presidido por Ralph E. Walters y compuesto únicamente por miembros de la junta, para proponer reducciones o eliminaciones de opciones en las normas del IASC. El comité tuvo una serie de “reuniones rápidas”, y tres representantes de la IOSCO –los jefes de contabilidad de la SEC, la COB y la Ontario Securities Commission– asistían como observadores y participaban activamente en las discusiones. El resultado de estas deliberaciones fue la Statement of Intent: Comparability of Financial Statements, publicada en julio de 1990, que marcó la eliminación de numerosas alternativas contables en más de una docena de normas. Una de las eliminaciones acordadas fue el uso de UEPS (últimas entradas, primeras salidas) como método de valuación de inventarios aunque posteriormente esta medida fue rechazada por cuatro delegaciones (Alemania, Italia, Japón y Corea) y, finalmente, tuvieron que mantener el método de valuación UEPS en los reportes financieros.

Como pronto quedó claro que el respaldo de la SEC y los otros miembros de IOSCO requeriría algo más que simplemente la reducción o eliminación de opciones en las normas existentes, el proyecto de comparabilidad fue reemplazado en breve por un proyecto de «mejoras», que amplió en gran medida el alcance de la revisión de la junta de sus anteriores normas emitidas.

Dicho comité directivo estaba presidido por Paul G. Cherry, y fue creado con el objetivo de proponer modificaciones en diez de sus normas para satisfacción de la IOSCO. El objetivo era no solo reducir el número de opciones de conformidad con el reporte sobre Comparabilidad, sino también asegurar que las normas modificadas eran suficientemente detalladas y completas y que contenían requerimientos de revelación adecuados. Esto supuso un gran esfuerzo para un comité que trabajaba a tiempo parcial. No obstante, completaron la tarea, y para finales de 1993 las diez normas modificadas fueron enviadas a la IOSCO para su estudio.

La IOSCO encontró aceptable la mayoría de las diez normas, pero quería más mejoras en las restantes. Además, quería ver normas sobre estados de períodos intermedios, activos intangibles, ganancias por acción, beneficios a empleados, la mayoría de instrumentos financieros y reconocimiento y problemas de medición en operaciones discontinuadas. La junta, escarmentada por este revés, acordó con la IOSCO proporcionar un conjunto de dos docenas de normas básicas, debidamente mejoradas y terminadas, para 1999.

En 1996 la SEC decidió hacer su primer pronunciamiento público (es decir, no a través del IOSCO) sobre los atributos que debían poseer las normas del IASC si iban a ser aceptables para la preparación de estados financieros en ofertas de valores transfronterizas. En un comunicado de prensa, el 11 de abril de 1996, la SEC dijo que «tres elementos clave» necesitan reflejarse en las normas:

  • Las normas deben incluir un conjunto básico de los pronunciamientos de contabilidad que constituya una base integral y generalmente aceptada de contabilidad;
  • Las normas deben ser de alta calidad: deben conducir a la comparabilidad y transparencia, y deben proporcionar revelación plena; y
  • Las normas deben ser rigurosamente interpretadas y aplicadas.

Este fue el primer uso del término «alta calidad» en discusiones de normas y el proceso de emitirlas, un término que ha sido amplia y frecuentemente invocado desde entonces.

En abril de 1996 el IASC repentinamente aceleró su fecha límite para enviar las normas básicas a la IOSCO de 1999 a 1998. La causa principal fueron los acontecimientos que estaban ocurriendo en el continente europeo, lo que inclinó más a Europa hacia la necesidad de normas de contabilidad sintonizadas con las necesidades de los inversionistas del mercado de capitales. Hasta entonces, Alemania, Francia y otros países del continente europeo basaban su modelo contable bajo principios dominantes de prudencia o conservadurismo. Pero había cambios ocurriendo en los mercados e instituciones financieras que desafiaban esta realidad.

La Comisión Europea estaba, por supuesto, siguiendo de cerca estos acontecimientos, y pronto vio con buenos ojos a las normas del IASC como una posible alternativa para las Directivas de Contabilidad que se enfocaban en reformas a leyes empresariales y no en el reporte de información útil para los inversores del mercado de capitales. Debido a esto el interés comenzó a aumentar en la Unión Europea para crear un mercado de capitales que pudiera competir con mercados de capitales de cualquier otro lugar del mundo. Por todas estas razones, los directivos del IASC creían que la junta debía tener sus normas básicas listas para la IOSCO aún antes de lo planeado.

La junta y su personal trabajaron incansablemente de 1994 a 1998 para terminar el trabajo en las normas básicas restantes hasta que a finales del 98 el conjunto completo de normas fue terminado y enviado a la IOSCO, donde su grupo de estudio sobre revelaciones y contabilidad multinacional comenzó el proceso detallado de juzgar su calidad.

Durante el período de 1987 al 2000, varias multinacionales europeas comenzaron a adoptar las NIC en lugar de sus PCGA nacionales, en sus estados financieros consolidados, con algunas desviaciones.

El IASC se reestructura: 1997-2000

Los directivos del IASC tenían razones para creer que la IOSCO estaría reacia a aprobar sus normas a menos que se reestructurara para que los reguladores, incluyendo especialmente la SEC, pudieran confiar en que la junta, a futuro, sería un emisor de normas de alta calidad.

Finalmente, en 2001, el IASC se reestructuró bajo el nombre de IASB, un organismo con miembros en su mayoría trabajando a tiempo completo y un personal considerablemente mayor que su antecesor.